martes, 21 de agosto de 2007

En Argentina, cientos de bailarines para Mundial de Tango

Del 16 al 26 de Agosto, Buenos Aires acoge a cientos de bailarines de todo el mundo para participar en el mundial de tango 2007.

Cada pareja parece en su mundo, pero se miran de reojo mientras posan ante decenas de fotógrafos, con el emblemático monumento porteño de fondo.

Con coloridos trajes y ensayando cortes y quebradas, algunas de las 450 parejas de todo el mundo que participarán del V Mundial de Tango se presentaron en sociedad el martes en el tradicional Obelisco de Buenos Aires.


Los idiomas y rasgos se confunden. Japonés, italiano, español, inglés… Ellas con sus vestidos llamativos, altos tacones y rostros cargados de maquillaje; ellos con sacos cruzados y zapatos lustrados.


Cada pareja parece en su mundo, pero se miran de reojo mientras posan ante decenas de fotógrafos, con el emblemático monumento porteño de fondo. Hasta que la música empieza a sonar y las diferencias desaparecen.


Como en trance, las duplas combinan distintos movimientos sobre una acera céntrica, dejándose llevar por la melodía, que alguna vez fue tan ajena pero que adoptaron como propia. Amantes del tango de todo el mundo, oficialmente 207 parejas extranjeras, el resto argentinas, participarán en el quinto campeonato mundial, que se divide en las categorías Tango Salón y Tango Escenario.



Algunos van por la gloria. No el premio económico (poco más de 2.000 dólares) sino el desafío de ganar en la Meca del tango, como los italianos Mauro Zompa y Sara Masi, que el año pasado llegaron a la final en ambas categorías.


“Hemos trabajado mucho durante este año y esperamos que se nos dé, pero el nivel de las parejas es altísimo. Será una competencia muy dura'’, dijo a AP Zompa, de 40 años. Junto a su compañera Sara, ambos de Florencia, vinieron de vacaciones hace un par de años a Buenos Aires y quedaron fascinados por la danza, que perfeccionaron en su país con maestros argentinos.


Los japoneses Yoshinobu Nagai, de 36 años, y Yuriko Tsunehiro, de 37, campeones de Asia, fueron invitados al torneo y por ello acceden directamente a las semifinales, un síntoma de cómo ha evolucionado el baile en tierras asiáticas.


“El tango en Japón es muy popular. Nosotros bailamos tango todas las noches en milongas de Tokio. Cada vez más gente se acerca al tango'’, contó Nagai. Pero todos coinciden que están en desventaja ante los competidores argentinos, que “traen el tango desde la cuna'’, reconocen Alison Fiddler y Neville Waisbord, de Nueva Zelanda. No es causalidad que los colombianos Carlos Paredes y Diana Giraldo Rivera fueron los primeros extranjeros en ganar el certamen el año pasado.


“El mundial atrae a los extranjeros porque para ellos esto es como un postrado. Es como recibirse de tanguero'’, opina Carolina Simón, directora del certamen. Fuera de los locales, Colombia y Japón tienen el mayor número de representantes. Simón dijo que en esta oportunidad el número de parejas es semejante al del 2006, pero “hay más variedad de procedencia'’, desde México, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Brasil, Bolivia, Chile, Estados Unidos y Venezuela hasta Alemania, Inglaterra, Francia, Serbia y Australia, entre otros.

lunes, 20 de agosto de 2007

Prueba superada!


El viernes 10 de Agosto Alquézar se llenó de tango por unas horas.......era el primer días de fiestas y todo empezó con una cena popular, organizada y montada en cuestión de minutos en una pequeña plaza con mucho encanto, allí sería donde actuaríamos,..... entre plato y plato,..... tango va tango viene....


Empezamos con Café Domínguez y Cambalache para despertar a la gente de la copiosa cena, y seguimos con el Adiós de Donato y Desde el Alma, el postre llegó con 2 tangos impresionantes la Yumba y Pasional, terminamos con la siempre conocida cumparsita de el maestro Juan D'Arienzo y tras descansar con los amigos y familiares que nos vinieron a ver.......nos unimos a la fiesta!!

La música amenizada por nuestro improvisado Dj Lalo y el encanto de las calles y alredores....hizo de esta noche una noche especial, la cual no dudamos en poder volver a repetir pronto, ya que hicimos amigos de el otro lado de los Pirineos que insistieron en aprender un poquito más de este arte que es el Tango...así que podemos decir un hasta pronto Alquézar!




martes, 7 de agosto de 2007

lunes, 6 de agosto de 2007

Tango en Alquézar

Faltan tan solo 5 días para que ocurra algo muy especial y es que el viernes 10 de Agosto, mi amigo Pau Jordán nos ha invitado a actuar en las fiestas de Alquézar, su pueblo, y ahí vamos el cuarteto tanguero: Pilar, Edu, Jorge y yo!!
Afrontamos este reto con mucha ilusión, porque nunca antes había bailado tan cerca de donde vivo, Barbastro....

Esperamos que la gente disfrute con la selección de tangos que hemos realizado y trataremos de bailarlos con todo nuestro sentimiento y pasión, como siempre!!!!

Los ensayos están siendo duros, el poco tiempo, el calor, las contracturas y los nervios....Pero tanto Jorge como yo, esperamos que todo salga bien!! tenemos grandes apoyos debajo del escenario!!!!! Amigos y familia también estarán presentes!!!

Os contamos a la vuelta de este finde tan intenso que nos espera, para acabar celebrándolo en las fiestas de Huesca!!!!







jueves, 26 de julio de 2007

Los auténticos milongueros

Hasta hace poco tiempo, los milongueros estaban destinados a morir en el anonimato del baile. Pero el fenómeno del tango en todo el mundo los transformó en la última década en las figuras buscadas por prestigiosos artistas como Pina Bauch, Carlos Saura, Sally Porter y por bailarines consagrados como Miguel Angel Zotto, que se inspiraron en ese baile de salón con estilo y elegancia para sus espectáculos. Los milongueros encarnan ese tesoro escondido de la danza tanguera, la representación de un imaginario porteño que pertenece a otro tiempo, la conservación de códigos en extinción, una fuente de sabiduría inagotable y la sutileza de un baile irrepetible.

Carlos Gavito y Puppy Castello pertenecen a esa raza de bailarines. Populares en el ambiente milonguero, Gavito y Castello fueron convocados para volcar sus invalorables enseñanzas en el proyecto Ballet Escuela de Tango Argentino, que intentará enseñar a las nuevas generaciones los secretos y la identidad de ese baile de salón, junto a otros destacados milongueros como el "Pibe" Avellaneda, el "Gitano" Domínguez, el "Turco" José, Gerardo Portalea o el "Chino" Perico, entre otros. Son los últimos milongueros. Los que se foguearon en los clubes de Urquiza, Pompeya, Mataderos y Avellaneda; los que saben caminar la pista y conservan el baile al piso, y los que se recibieron en la academia de la calle. Ahora son rescatados del olvido, por el Ballet Escuela y por un documental que está filmando Bebe Kamín.


Gavito es un reconocido milonguero y una especie de filósofo zen del baile, que se pasó más de la mitad de su vida buscando ese momento de iluminación en la danza. "El secreto del baile está en ese instante de improvisación que se da entre paso y paso. Es hacer posible lo imposible: bailar el silencio", dice el bailarín que con sus coreografías maravilló a gente de la danza contemporánea como Oscar Araiz. -¿Qué le interesa transmitir a las nuevas generaciones de bailarines? -Que no sean calcos de otros. Lo primero que hay que hacer para aprender a bailar es saber escuchar la música. Escuchar "Nocturna", de Julián Plaza, es como escuchar la calle Corrientes de noche. Es increíble cómo escuchás los ruidos y los bocinazos. Todo eso tiene que estar cuando bailás. Gavito creció escuchando las orquestas que llegaban a Sarandí. Eso lo salvó. Podría haber terminado mal, como otros pibes de su barrio, pero se puso a estudiar bandoneón y se convirtió en un apasionado de la música y del baile.

Como su danza, sus palabras son otra clase magistral: "En la música están todos los pasos que necesitás. El bajo, por ejemplo, te marca la forma de caminar del hombre con todos los problemas que amasijan la existencia de uno. Está el violín, que suena como la mujer. Por eso, cuando uno va bailando y viene una parte muy linda de violín le tiene que decir a la mujer: ´Bailame, bailame´. Después tenés el piano, que es muy sencillo porque es el momento en que los dos van caminando juntos. Entonces hay una comunión de movimientos. Y después, el bandoneón, en el que está el espíritu del tango. Al fueye no se lo sigue; es como una pompa de jabón y yo me meto ahí adentro. La pompa se mueve conmigo adentro, pero yo no me muevo. El que se mueve con la variación de un bandoneón parece un payaso. Hay que estar loco para seguirlo. Esto es lo esencial para aprender a bailar", revela Gavito. El maestro dice que su mayor pecado como bailarín fue alinearse con el tango fantasía. "Hago mi mea culpa porque, en un momento, por necesidad también hice eso, pero por suerte me reencontré con el verdadero baile, el del silencio, el de seguir la melodía."
Carlos Gavito recorrió el mundo, dio clases magistrales en casi todos los continentes y realizó hasta videos hogareños con lecciones de tango. Aprendió que para bailar hay que saber escuchar. Sobre esa creencia se basa su danza. "Hay bailarines que no saben escuchar. Nunca les dijeron que a la mano izquierda del Gordo Troilo no la podes apurar y si querés hacer un gancho yo te quiero matar", sentencia Carlos Gavito y su palabra parece santa. "Lo importante es saber para qué queremos bailar -apunta el milonguero-. Bailamos una soledad que tenemos dentro de nosotros y no la podemos ocupar con nada. Ese vacío al que le ponemos movimiento es el tango."

martes, 24 de julio de 2007

Que razón tienen......

Palabras de Geraldine Rojas:


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Gerardo Portalea me decía siempre de bailar con cadencia. Yo no entendía lo que quería decir con eso y su explicación se resumía a "la cadencia es la cadencia; la tenés no no la tenés". Decía "es como el amor o el odio, está en vos o no"."
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"Comencé en un centro cultural donde mi madre y su marido daban cursos. Yo quería aprender y mi madre me decía que era muy joven. De golpe, empecé a correr y a saltar por todos lados para molestar a los alumnos... si yo no bailaba, los otros no debían hacerlo tampoco. Mi madre terminó por decirme que si yo me quedaba tranquila en la silla durante el curso, me enseñaría a bailar. Al otro día, no me moví.
Tenía 6 años y cuanto más miraba más ganas tenía de bailar, de ponerme polleras magníficas, de hacer, como los bailarines, boléos, sacadas... Y mis padres me pidieron que camine! Durante 2 años! Sola en los bordes de la pista. Yo les decía que yo quería bailar y no caminar. Me explicaron que si sabía caminar, podría bailar. Y tenían razón, porque lo más difícil del tango es caminar, pero yo sólo lo comprendí más tarde."
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"El tango es una cultura porque acá todo el mundo lo baila, hasta a los 80 años sin haber tomado jamás un curso. Y esas mujeres de 80 años saben muchas veces hacer mejor un boleo, con las piernas super relajadas, que una joven de 25 años que toma cursos desde hacer varios años. Cuando yo bailo con hombres viejos, con una gran panza, que parecen apenas poder moverse, pero que te abrazan como si fuera un bebé o la mujer más importante del mundo, me dan ganas de casarme con ellos. Y con super bailarines jóvenes y buen mozos, muchas veces no siento nada."
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Palabras de Javier Rodríguez:


"Una noche, estabamos en una milonga y había una demostración de una pareja estéticamente muy "show". La música era profunda, del estilo Pugliese. Un milonguero, un gran maestro, con quien estabamos sentados, nos hizo un comentario: "Qué mal que bailan! El hombre que baila el tango debe caminar como un hombre, no como un bailarín." ... Tal vez esto está ligado a lo que la gente vé... Miran un show y quieren bailar de la misma forma."
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"Es fácil llamar la atención levantando una pierna; es mucho más difícil hacer un lindo adorno sobre el piso."
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