domingo, 8 de mayo de 2016

Viaja más

Viaja más. 

Si te vas a empeñar en algo, empéñate en irte, cada vez que puedas y cada vez por más tiempo. 

Sigue los mismos sueños, haz los mismos planes, emprende los mismos proyectos y comete los mismos errores si quieres, pero viaja más. 

En los próximos años te van a distraer ideas, sentimientos y personas. 
Aférrate al plan sé lo que digo.

Invierte en viajar, que es invertir en vivir. 

Usa lo que te ganes para alejarte de vez en cuando, que no puede haber perspectiva sin distancia. 

Ve y regresa, y vuélvete a ir. 

Créeme que nada te va a dar momentos de mayor felicidad.

Viaja joven, las circunstancias no harán más que complicarse luego. 
Viaja lejos y viaja cerca. 
Viaja con tu gente más querida, viaja solo, viaja soltero. 
Solo después viaja en pareja, nada pone a prueba el amor como viajar juntos.

Camina, camina, camina. 

Gástate los pies corriendo calles nuevas, piérdete sin miedo, habla con desconocidos, escucha todas las historias, haz todas las preguntas.

Come solo, come con gente, come sin prisa. Come allí lo que nunca vas a comer aquí. Lo caro y lo barato, lo verde y lo rojo, lo duro y lo espeso.

Exprime cada día y cada noche. 
Emborráchate al menos una vez en cada ciudad. 
Prueba todo lo que no te mate.

Haz el ridículo, enamórate por unos días, ama en otro idioma, habla en otras lenguas, toca la gloria.



domingo, 17 de abril de 2016

Milonga del ángel


Te fuiste bailando su son.

Como un ángel que eras
supiste elegir bien.

Yo la bailé contigo mientras te ibas,
en tu lucha y aún sin saberlo
quisiste despedirte de mí.

Gracias por tu recuerdo.



sábado, 16 de abril de 2016

jueves, 31 de marzo de 2016

Todos los días paso delante de tí


Desde ya hace unas semanas te veo florecido,
embelleciendo un terreno salvaje en el medio de la ciudad.

No quisieron construir sobre ti y te abandonaron,
bien por tí, ganaste.

campo_de_margaritas_en_primavera





lunes, 28 de marzo de 2016

Energía estática


Hay fotografías que me siguen transmitiendo mucho, aún habiendo pasado más de 7 años desde que fue tomada. 

Muchos dirán que lo que aquí se muestra es tan sólo un balcón en medio de un bloque de casas viejas, atravesadas por un canal..., y en realidad, arquitectónicamente hablando así es, y me atrevería a decir que no es gran cosa además: cuatro paredes mal pintadas, con alguna que otra ventana sin apuntalar, con humedades que invaden los primeros metros de la pared y ni tan siquiera un buen contraste de luces del cielo y del edificio del fondo, hacen que su calidad sea mediana.

Estaréis de acuerdo conmigo que hoy en día cualquier foto, con las mil aplicaciones que tenemos instaladas en el móvil y las súper cámaras digitales que llevamos normalmente encima cuando hacemos un viaje, hacen o pueden hacer que cualquier foto adquiera un plus de creatividad o una mejora en su calidad una vez retocada.

La verdad es que esta foto a mi me gusta así, sin retoques, sin un encuadre excesivo, sin demasiada luz, sólo la justa que ilumina los 4 molinitos en las macetas medio secas del balcón, con un poquito de agua, un poquito de cielo y con un elemento central que con sus cuatro pinceladas de color, da vida a la foto.

Recuerdo la energía con la que fue tomada, y es que en ella, veo el encanto del paseo que estaba dando cuando disparé. La mire cuando la mire, siempre me da buen rollo, y con eso me quedo. Energía estática, plasmada en una foto.

¿Os gusta? 

martes, 22 de marzo de 2016

¿Y por qué con minifalda?

Ha pasado tanto tiempo desde que dejara de escribir, que no recuerdo la respuesta al título del post… ¿Qué mal no? Habrá que buscar la respuesta escribiendo de nuevo, no se me ocurre otro modo.

En realidad no es que quisiera dejar de escribir, porque en realidad nunca quise dejar de bailar, acciones que para mí, iban de la mano, casi significaban lo mismo,  y digo casi, porque los que me seguíais sabréis que muchos de mis posts iban relacionados directamente con escapadas tangueras, milongas, festivales, o experiencias relacionadas directamente con el tango, upss lo dije: el tango.

Casi hasta lo escribí con miedo. Porque sí, con miedo es como me enfrento a él, quizás es temor tras unos fallidos encuentros con él en este espacio pasado atemporal, sin escribir, sin casi bailar, sin mucho sentir en consecuencia.

En este periodo, mi mente no paró de pensar, como si bailase, como si todavía escribiera, flaco favor a la mente, que se le engaña con un caramelo, dicen no?

Un día escuchas algo interesante en la radio, lees una noticia (una buena noticia), ves a una persona especial, aprendes algo nuevo, descubres algo en ti que habías olvidado que seguía ahí, te unes a un grupo desconocido para ti y…disfrutas,… y entonces, te paras a pensar…. ¿Ana estás ahí?

Es ahora que siento que debo seguir aquí para recuperar ese yo que vine a buscar, con el que me estoy encontrando y con el que quiero seguir de la mano y con pasión, la pasión que siempre acompañó a estas letras, pasión por reencontrarme con mis raíces, con mi familia, con mi gente, conmigo misma, con Ana, la de la minifalda.  

Ah…empiezo a recordar…