Ella tenía 3 hermanas más, a las que rendir cuentas de sus andaduras en el pueblo, pues era las más jóven y el 8 hermanos de los que cuidar, pues aunque era el segundo más mayor, se quedaron sin padre muy temprano.
Esa morena me gusta!! ¿Quien es? preguntó el muchacho, Es la hija del secretario le dijeron..., pues esa chica me gusta!
Así que en el baile, el domingo por la noche, ya la empezó a cortejar, la sacó a bailar, así empezaba todo antes, en el baile. Ella era una gran bailarina (bailaba muy bien el tango!), y el muchacho, que su especialidad era más bien jugar a fútbol que bailar, tubo que espabilar pronto, y mejorar sus dotes como bailarín! y así noche tras noche, una vez en el baile, otra a escondidas de sus familias, en la era debajo de casa, en un paseo por la carretera,... poco a poco, así empezó esta bonita historia.
Hubo quien se opuso a esa relación, por su puesto las familias que por aquel entonces siempre velaban más por el futuro económico de sus miembros, que por la felicidad de los mismos, -El no es el heredero, y no tiene un oficio! le decían a ella, y la familia del muchacho le reprochaban que ella no tienea tierras! pues era forastera. Nunca vieron del todo bien que aquella historia avanzara, pero ... afortunadamente, no fue así, y tras ese primer baile, no se separaron ni un día más en toda su vida.
Se casaron y formaron una gran familia a la que yo pertenezco y tengo la gran suerte de ser su nieta.

