viernes, 9 de mayo de 2008

Mano a mano


Desde las primeras interpretaciones de Carlos Gardel, pasando por el Teatro Colón de Buenos Aires, cantado también por el Polaco Goyenche e interpretado al piano por el maestro Osvaldo Pugliesse, versionado por Hugo Díaz y bailado por Horacio Godoy y Cecilia García, en una de las milongas de mayor actulidad de Bs As, la Viruta.

Mano a Mano.

Este tango, como muchos tangos, sufre en sus carnes la evolución que todos sufrimos, se adapta al medio que se transforma año tras año, día tras día, a nivel musical y coreográfico, pasando por el tango canyengue y bailado como tango nuevo en versión instrumental.

Tenemos la suerte que el tango permanece en sus innumerables estilos hasta nuestros días, pocos estilos musicales han perdurado de este modo, sólo así se consigue mantener la esencia, luego ya cada cual que lo sienta, lo cante, lo baile y lo disfrute a su manera…


Os dejo con 3 versiones de este tango:


Música: Carlos Gardel y José Razzano. Letra: Celedonio Flores




Rechiflao en mi tristeza


hoy te evoco y veo que has sido


en mi pobre vida paria


sólo una buena mujer,


tu presencia de bacana


puso calor en mi nido f


uiste buena, consecuente


y yo sé que me has querido


como no quisiste a nadie,


como no podrás querer.



Se dio el juego del remanye


cuando vos, pobre percanta,


gambeteabas la pobreza


en la casa de pensión,


hoy sos toda una bacana,


la vida te ríe y canta,


los morlacos del otario


los tirás a la marchanta


como juega el gato maula


con el mísero ratón.



Hoy tenés el mate lleno


de infelices ilusiones,


te engrupieron los otarios,


las amigas, el gavión,


la milonga entre magnates


con sus locas tentaciones


donde triunfan y claudican


milongueras pretensiones,


se te ha entrado muy adentro,


en el pobre corazón.



Nada debo agradecerte,


mano a mano hemos quedado,


no me importa lo que has hecho,


lo que hacés,


ni lo que harás,


los favores recibidos


creo habértelos pagado


y si alguna deuda chica


sin querer se me ha olvidado


en la cuenta del otario


que tenés se la cargás.



Mientras tanto que tus triunfos,


pobres triunfos pasajeros


sean una larga fila


de riquezas y placer,


que el bacán que te acamala


tenga pesos duraderos,


que te abrás en las paradas


con cafhisios milongueros


y que digan los muchachos:


es una buena mujer.



Y mañana, cuando seas


descolado mueble viejo


y no tengas esperanzas


en el pobre corazón,


si precisás una ayuda,


si te hace falta un consejo,


acordate de este amigo


que ha de jugarse el pellejo


"pa" ayudarte en lo que pueda


cuando llegue la ocasión.








Roberto Goyeneche y Osvaldo Pugliese en el Teatro Colón







Horacio Godoy y Cecilia García, tango instrumental, Hugo Díaz