Entre las personas que conocimos, apareció un tanguero que había estado de ruta de milongas por España y había pasado por Zaragoza, un saludo a Pietro, el mejor bailarín de milonga con traspié! También le mando desde aquí un saludo a Carlo, por la información a cerca de esta milonga, que tanto nos gustó!
El lunes 9 Roma quedaba atrás, y el siguiente destino era
Bolonia, excelente ciudad para bailar tango, e inmejorable destino para disfrutar de sus calles, sus colores, sus gentes y su comida; y pese a que un lunes y un martes no eran los mejores días para disfrutar de sus milongas, en búsqueda de el único lugar en el que se armaba una milonga un lunes a las 10 de la noche, marché con mi mapa y mis tacones, momento que dota a cada búsqueda de una milonga en un lugar desconocido, de un especial “no se qué” hasta que llegas y encuentras lo que buscas..o no!! En esta ocasión, me hallaba buscando la milonga
Zo Café, recién inaugurada, y que la noche en que la visité, estaba destinada a un show-cabaret, muy divertido...pero nada de tangos!!?!
Reservé fuerzas para el
martes 10, y tras la cena compartida en la hostería del Orso con mis recién encontrados amigos, Emilia y Amadeus me dirigí a la milonga de
La Scudería, en pleno centro universitario de la ciudad, en la plaza Verdi, lo que podría ser el punto para el perfecto botellón en cualquier ciudad española, lugar enorme y bien dividido, entre mesas para cenar, barra para tomar unas copas, zona futbolera, tv., clases de tango y.. la milonga al fondo!
Mientras esperaba que terminaran las clases que se impartían hasta la hora de comienzo de la que iba a ser la única milonga que iba a disfrutar en la ciudad, no se ni como, ni porque acabé charlando con un profesor de tango de una ciudad de los alrededores de la ciudad, un antiguo residente en mi querida Holanda, su acento italo-duch, cuando menos curioso, y su simpática amiga, recién iniciada en el tango y en un intensivo curso de español, para irse a BsAs en breve, nada más y nada menos que tres meses! Savino, Mauricio y Beatrice. La verdad, es que no nos conocíamos de nada, pero descubrí tanto en común con los 3, que no pudimos por menos que tras la milonga irnos de fiesta un rato.....un martes, un rato¿?¿!! un martes?
Tengo especial debilidad por un tema musical, (Shigeru Umebayashi, Yumenji’s Theme) que desde la primera vez que lo escuché siempre había deseado bailarlo ( como un tango ), nunca pensé escucharlo en una milonga por otro lado. Pues bien, ocurrió en Bolonia, en la Scudería y fueron los mejores 2,29 minutos bailados en esa ciudad, no recuerdo con quien, si recuerdo el como, solo oía la música.
Llegó el Miércoles 11 y Milán esperaba mi llegada. La milonga Café Caribe, estaba en la lista para ese día, de nuevo, mapa, tacones y nervios, allá vamos!
La presencia de cualquiera de los hermanos Zotto, eleva el caché de una milonga, esa noche al igual que la última en Roma, tuvimos el privilegio de contar con su presencia.
Lugar grande, buena música, bonita decoración pictórica y gente muy agradable, un saludo a los 2 Hernanes que andan milonga tras milonga con su show room de zapatos de tango.
Me dedico a conocer Milán a fondo, y la noche del jueves toca reposo, los 15 grados de diferencia respecto a Roma, causan estragos y el inicio de un pequeño resfriado, me deja k.o. por una noche. Toca descanso (era la ley de cada ciudad, un día no se baila...no fue mal ehh!!)
Así tanto el
Viernes 13 como el Sábado 14, última milonga había que darlo todo!! Y así fue, dos de los mejores lugares en Milán para bailar tango me estaban esperando, el viernes 13, la
milonga Tangoy, instalada en el 140 de viale Monza, justo al lado de un antiguo Cabaret, reformado para lo que en la actualidad acoge el Zelig Cabaret, lugar para que humoristas y cantantes realicen actuaciones que podríamos definir como una mezcla entre el club de la comedia y el Plata.
Y el
Sábado 14 la última milonga del viaje:
La Mariposa
Lugar increíble, además de por su elegante decoración, por el nivel de sus milongueros, llegados allí de todas partes de Italia, nada más entrar, unas 50 mesas, todas reservadas....., menos mal que me tuve que sentar poco esa noche..jeje.
Muchos me han preguntado, sobre que ciudad tiene la mejor milonga y donde se bailaba mejor, no se puede contestar a eso, al menos yo no tengo una respuesta. Pero de cada ciudad me quedo con u bonito recuerdo de un lugar, un estilo y una orquesta bailados y por supuesto, difrutados.
En Roma, una milonga de Morgado bailada en Barrio tango, de Bolonia, con el tema de Shigeru Umebayashi en la Scudería, y de Milán un Pugliese bailado en la Mariposa. El video resumen del viaje intenta adaptar estos 3 temas a las 3 ciudades..., más o menos! No todo fue tango como podréis ver, y aunque sinceramente creáis que el tango ha sido la excusa perfecta para este viaje, no es así!........sino, que este video es la excusa perfecta, para justificar los tangos que iba buscando y que encontré.